Los Cinco Mejores Libros 2016

22 diciembre, 2016

Luciana Cancer eligió los 5 libros que se destacaron en el 2016 para compartirlo con todos ustedes!

#1 – Manual de mujeres para la limpieza – Lucia Berlin 

1461686913_788507_1461687494_sumario_normal

Read Lucia (@readluciaberlin). Establecida en mi precaria comprensión del idioma inglés, me gusta interpretar que Read Lucia es un imperativo: Leé a Lucia / Lean a Lucia. Cada vez que aparece un post leo en mi mente ¡Leé a Lucia! ¿Qué hacés que todavía no leíste a Lucia Berlin? Como soy una chica obediente, leí todos los cuentos de “Manual de mujeres para la limpieza” de punta a punta, en el orden pautado, sin saltear, sin desordenar.

¿Cuántas vidas tuviste Lucia? ¿Cuántas veces volviste a nacer?

Primera infancia como hija de minero. Mudanza a El Paso con su familia materna, alcohólica y racista: abuelo loco, padre lejos, madre sin amor, tío bueno, abuela egoísta, vecinos sirios. Mudanza a Santiago de Chile: padre rico, escuela de señoritas, madre sin amor, una profesora entrañable que quiere inocularle compasión y servicio social. Vuelta al país: universidad, amor libre, novios, embarazos, abortos frustrados, la increíble prima Bella Lynn, más hijos, más maridos, más divorcios, trabajo en urgencias, trabajo como mujer de la limpieza, secretaria de un consultorio ginecológico, profesora de literatura, un viaje a México y sexo subacuático, alcoholismo para siempre, colas al amanecer en la licorería, rehabilitaciones, un novio joven, otro viaje a México y reconciliación con su hermana enferma. Más viajes a México para cuidarla y una despedida llena de amor.

¿Realidad o ficción? Qué importa. No me importa cuánto hay de verdad y cuánto de invento. Me importan las historias. Me importa la sensación que crece a medida que avanza la lectura y confirmé al final: historias ricas en sí mismas que, en conjunto, componen una vida llena de buenas historias. Imperfectas, vitales, fallidas.

Lucia no juzga, Lucia comprende, observa, encuentra belleza donde nunca podríamos verla: “Me gusta mi trabajo en Urgencias. La sangre, los huesos, los tendones me parecen afirmaciones rotundas.”

Sólo me queda decirles esto: Read Lucia. Read Lucia. Read Lucia.

#2 – Falso documental – Luis Chaves

falso-documental-luis-chaves-seix-barral-d_nq_np_943221-mla20749712923_062016-f

Aplica a este libro mi concepto de subrayado: es un impulso demasiado fuerte, una corriente eléctrica que indica placer. Entonces doblo la esquina de la página o saco una foto y redondeo en color lo que me gusta y sonrío y miro hacia algún lugar fuera de la hoja y reafirmo mi felicidad de lectora. Y lo que me gusta, en general, tiene que ver con la forma en que se dicen las cosas, con la mejor combinación posible de palabras posibles. Con la sorpresa de leer algo que fue dicho de un modo lindo y nuevo.

Ay, subrayé tanto: mi libro, visto de perfil, es un objeto nuevo lleno de dobleces.

Falso documental (un capítulo aparte merece el título) es toda la poesía del autor desplegada en cronología inversa: empezamos por lo último y terminamos en la secuencia inicial. No sé hablar de poesía, no soy del palo, no leí tanta poesía. Solamente voy a poner acá algunas impresiones:

– El despliegue de obsesiones (facilitado por la acumulación en un mismo libro de toda la obra de un autor): temas repetidos, frases reformuladas, autoplagio. La imagen de la pareja que contempla monumentos ecuestres se repite, se vuelve recurrente, se hace conocida y necesaria como un ancla.
– El road poem: Asfalto; un viaje envolvente, romántico y trash de una pareja hacia la separación.
– El mejor poema: Traducción libre de un tema inédito de Chan Marshall; un poema sobre una hiedra que arrancaron de la pared y sobre una hermana que se ha muerto (*)

(*) Acabo de enterarme de que Chan Marshall es el verdadero nombre de Cat Power, la hermosa y borracha Cat.

#3 – Leñador – Mike Wilson

lenador-tapa1-3ae8dad92d201fcb5c14774239635416-1024-1024

Leí por ahí una calificación para este libro que me pareció adecuada: inclasificable. Pero no quiero decir lo mismo que dicen otros y, además, considero que el adjetivo inclasificable es la cómoda trampa para escapar de la calificación.

“Leñador” propone una lectura difícil. Un libro largo hecho de apartados explicativos acerca de la experiencia del narrador, ex boxeador y ex combatiente de una guerra insular del sur, de vivir en un campamento de leñadores en Yukón. Cada tanto algún pequeño párrafo sobre la experiencia en sí nos da respiro y nos ayuda a construir el hilo de la historia personal del narrador. El resto son explicaciones minuciosas de objetos, su funcionalidad y mantenimiento: hacha, tótem, colmena; de la naturaleza toda: lobo, manantial, aurora boreal, ardilla, conífera, constelaciones; de acciones de supervivencia: alimentación, miel, medicina, ritos. Les aseguro que esta lista es breve, muy breve, apenas estoy nombrando los primeros títulos que se me vienen a la cabeza.

La lectura por momentos puede ser desesperante: tuve que googlear imágenes de hachas y de otros instrumentos para seguir y comprender las descripciones. Otras veces es maravillosa, como cuando el autor se detiene en las constelaciones y sus bases mitológicas o su importancia ritual, lo mismo con los significados de los tótems según de qué animal tallado en madera se trate.

Ahora voy a intentar resumir lo que me dejó mi experiencia con “Leñador”. Aprendí cosas que de otro modo no hubiera aprendido. Disfruté de los beneficios de la entrega, algo que entendí mirando Shirin del iraní lento y genial Abbas Kiarostami (busquen la película para comprender de qué hablo). Recorrí con el narrador quinientas páginas que empiezan como dos vértices de una V corta (en un vértice la historia personal que crece a partir de la omisión, en el otro la larga lista de explicaciones) y termina, casi sin que nos demos cuenta, en el punto donde las dos líneas de unen, donde el narrador se funde con el bosque. Me falta una línea fundamental que confluye en el mismo punto final: el recorrido del lector.

Ah, el adjetivo que elijo es “hipnótico”.

#4 – Interestatal – Stephen Dixon

TAPA Interestatal

Locura verborrágica y brillante podría ser mi definición para este libro. El índice tiene nueve capítulos: Interestatal, Interestatal 1, Interestatal 2, …, Interestatal 8. Nueve versiones de una historia o nueve formas de aproximarse a ella. La historia es un accidente en una autopista: un padre y dos hijas chiquitas en un auto. Dos delincuentes en otro. Una discusión tonta. Provocación. Mal entendido. Persecución. Disparos. Muerte. Las vidas que sobreviven transformadas para siempre. Stephen Dixon escribe sin respirar en la voz del padre. Nueve monólogos sin punto y aparte. Nueve cuentos, como los de Salinger, pero con la cualidad de la asfixia, la angustia, el monólogo interno que no para de elucubrar, de ramificarse en pensamientos infinitos.

Lo mejor: la inteligencia de acorralar una historia desde nueve perspectivas diferentes, de completar, con nueve fragmentos, la historia total.

Mi gratitud absoluta hacia el respiro que nos da el autor en Interestatal 8, el cuento final.

#5 – Stoner – John Williams

tapa-stoner-25c9ff5e868895b6c2a0054108f2a92f-1024-1024

Se están diciendo tantas cosas acerca de este libro que me da pudor agregar mi aporte. Honestamente no sé qué hace de Stoner una novela tan buena. Un integrante de la categoría “Hallazgos”. A esta altura del año, tantas personas lo ubicaron ahí que la particularidad de descubrimiento genial quizá ya no tenga sentido.

Como el libro cuenta toda la vida del personaje voy a resumir:

Stoner es un chico de campo que se desloma en tareas agrícolas para ayudar a sus padres a sostener la granja donde viven.
Por consejo de su padre, Stoner va a la universidad para aprender técnicas agrícolas.
Un soneto de Shakespeare retumba en la cabeza de Stoner como una bala.
Volantazo: Stoner decide dedicarse a la literatura.
El tímido Stoner conoce a una rubia de buena familia en una fiesta. Se casan. Compran una casa. Tienen una hija.
El Profesor Stoner escribe un libro medianamente exitoso. Da clases. Tiene rivales en el departamento de Literatura.
La vida matrimonial se vuelve un infierno. Se consuela en su hija. La esposa rubia vuelve infernal la relación padre-hija.
Stoner conoce la felicidad con Katherine, una alumna de ojos grandes.

Hasta acá mi resumen. Tendrán que leer ustedes lo demás, ya adelanté suficiente. Después de este fast forward puedo decir que el valor de Stoner es su capacidad para indagar en la comprensión de lo humano, aún a través de la vida tranquila, sin estridencias, aparentemente gris de un chico de provincia que se convierte en un profesor tímido e infeliz.

Lo que me llevo: una vida puede contarse en cuatrocientas páginas. Hay de todo. Los momentos importantes son realmente pocos, muy pocos, y el amor alcanza su breve pico muy pocas increíbles veces.

Carpe Diem.

Bonus Track – Un cementerio perfecto – Federico Falco

9789877120967

Escribir cuentos buenos es una tarea difícil. Al mismo tiempo, para juzgar un cuento como bueno, solemos exigirle perfección. No es habitual que todos los cuentos de un libro reúnan esta condición. Maravillosamente, este libro lo consigue.

Resumiré, abajo, mis dos preferidos:

“Un cementerio perfecto” es la historia de un diseñador de cementerios de quien solamente sabemos que vive solo, entregado a su brillante carrera de pensar y construir ambientes ideales para que reposen los muertos. Hasta que le llega la oportunidad de realizar su mejor obra en un pueblo que le ofrece los recursos materiales y naturales para que su trabajo sobresalga. Pero la posibilidad de construir su mejor cementerio depende de otras personas. Nuestro paisajista de cementerios debe interrumpir el estudio de especies vegetales y la supervisión de grúas y paladas de tierra para relacionarse con el intendente, la secretaria del intendente, el padre nonagenario, el herrero difícil del pueblo. Vemos la soledad de un hombre de más de cuarenta, apasionado y sobrio, a través de su trabajo dedicado, de su cariño por los árboles, de la forma tímida, torpe, con la trata a una mujer.

“La actividad forestal” también es una historia sobre personas que están solas, refugiadas en su arraigo al espacio que los rodea: laderas de montañas forradas de pinos, la casa familiar, una funeraria heredada o una pequeña comunidad de cultivadores japoneses. El avance imparable de una troupe de motosierras sobre el pinar es el hecho que transforma el curso de los personajes. Los saca de la costumbre, de la inercia, los arranca de cuajo y da lugar al cuento.

Las historias progresan en dosis justas, lentamente. Nos internan en mundos precisos, pequeños o enormes, ambientados en prados llenos de liebres, macizos y montes diseñados, montañas forradas de pinos, o un río congelado. La naturaleza imponente, inabarcable, grandiosa parece regir a los personajes, aparentemente tranquilos, bajo la forma de cierta potencia impredecible.